El temor me consume cuando hablo contigo, porque siento que en cualquier momento podría decir lo que no debo y acabar así con todo...
Has sido un gran apoyo para mí en este último tiempo, y haberte conocido es una de las más grandes Bendiciones que la vida me ha dado...
Las palabras que quiero decirte, y que de mi boca no han podido salir... son las siguientes:
Me gusta mucho la forma en la que siempre estás a disposición de la persona que necesite de ti alguna palabra, consejo, o solo un oído que escuche y atienda su llamado.
Me gusta mucho la manera en que defiendes lo que te gusta y lo que tú crees que es justo, sin dejar que la mayoría cambie tu forma de pensar o ahogue tu voz.
Me gusta Mucho el modo en el que puedes dirigir a la mayoría, y a pesar de todos tus logros, eres una persona demasiado humilde y aterrizada.
Me encanta tu sabiduría en todos los aspectos de la palabra, y tus comentarios, acotaciones y aportes que me hacen pensar mejor las cosas cada vez que te oigo hablar.
Me encanta tu sonrisa... Esa sonrisa que cada vez que la recibo me hace sentir que cualquier problema o asunto que me aqueje se resolverá.
Me encanta tu mirada... Esa misma mirada que veo casi todos los días y aún así no me canso de ver.
Finalmente, me encanta estar contigo, porque el sólo hecho de estar próximo a ti, me hace sentir bien...
Perdón porque mis palabras traspasan el margen de nuestra relación previa, espero me perdones por hacer esto de esta forma... u,u